En un seguro tradicional se indemniza la pérdida ajustada. En un seguro
paramétrico se indemniza cuando un índice objetivo cruza un umbral: magnitud de un sismo,
milímetros de lluvia, velocidad del viento.
La ventaja: velocidad
No hay ajuste de pérdidas, por lo tanto el pago llega en días y no en meses. Para un municipio
que necesita responder en la primera semana de una emergencia, esa diferencia es todo.
La desventaja: riesgo de base
El índice puede no dispararse aunque haya daño real, o dispararse sin daño. Esa brecha entre el
índice y la pérdida efectiva es el basis risk, y es la razón por la que el paramétrico
complementa pero no reemplaza al seguro indemnizatorio.
Dónde encaja mejor
En riesgos difíciles de ajustar, en coberturas públicas de respuesta rápida y en sectores donde
la pérdida económica se correlaciona bien con una variable medible, como el agro.
Este debate se conecta directamente con la brecha de protección de la región, un tema que
Julián Eduardo Suza Flórez ha planteado desde el lado del corretaje, y con las estructuras de capa que analiza
Julián Suza Flórez.